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domingo, 19 de abril de 2009

El Mercau Astur II


El domingo es un día para descansar (los/as que pueden, pues muchas personas trabajan también en festivos) y aprovechar para dar una vuelta por los tenderetes del Mercáu Astur es una lección para los sentidos. Podemos oler los quesos tradicionales junto al olor de las hierbas aromáticas que impregnan el aire dándole ese pequeño matiz de aroma de zoco. Saborear los embutidos y demás bollas (como llamamos aquí), empanadas y dulces que se nos muestran encima de los improvisados mostradores. La mezcla de colores que el trajín de los comerciantes y los visitantes crean en las calles nos traslada a la época donde los acontecimientos mercantiles servían de excusa para bajar a la villa con la esperanza de hacer una buena venta y con la de adquirir los víveres y utensilios con los que se emprendería el camino de regreso. El oido recibe desde el murmullo bullanguero de los buhoneros ávidos de atraer cuanta más clientela mejor hasta los sones de gaiteros que amenizan con su música el ambiente de la fiesta. Y el tacto, con esa manía que nos persigue de manosear y tocar las mercancias, como si fuéramos entendidos del género, pero que nos permite acariciar texturas que a diario no tenemos cercanas.

Los/as que no habeis podido estar aquí no os perdais este vídeo y estas fotos; y los que habeis deambulado por las callejuelas del Barrio de la Caleya recordadlo .

sábado, 18 de abril de 2009

El Mercau Astur


Como ya viene siendo tradicional el fin de semana de les Fiestes de La Flor nos crea un escenario ideal para recordar aquellos tiempos en que la prisa era una cosa innecesaria, en donde el trueque le ganaba la partida a la tarjeta de crédito, en la que los productos eran cien por cien naturales (entre otras cosas por que no había otra posibilidad) y en la que cualquier transacción comercial iba ligada a un apretón de manos y unas frases de reconocimiento a la sabiduria del comprador por elegir dicho artículo y a la buena labor realizada por el artesano. Se trata de ese Mercáu Astur que toma sede aquí en la Pola en el barrio de La Caleya, marco perfecto, pues sus callejuelas estrechas y laberínticas obligan al paseante a recorrerlas despacio, tomando noción de por donde viene y a donde quiere ir.


Lástima que la tarde se haya visto regada por la lluvia, que cuando escasea echamos de menos y cuando abunda despilfarramos sin reparo. Las viejas profesiones han vuelto a reivindicar su sitio, aunque sea por unas horas, y los ferreros, los cuchilleros, alfareros, carpinteros y demás salen a la calle a recordarnos que un día ellos fueron los que hicieron con su dominio de las herramientas que nuestras vidas (más bien las de nuestros padres y abuelos) fueran mejor cada día.

viernes, 17 de abril de 2009

El comienzo de las fiestas de La Flor


Tarde lluviosa de viernes, inicio de fiestas en La Pola; evidentemente no es un pareado pero parece de esas oraciones en las que se puede decir ambas partes variando el orden de cada proposición, sin que perturbe sustancialmente el significado de lo que se quiere expresar. Las fiestas de La Flor comienzan, como viene siendo habitual, con la entrega del Premio de Cuentos Lena (que ya va por la quincuagésimo sexta edición) y que siempre se convierte en una "delicatessen" cultural para los/as pocos/as personas que reiteradamente asistimos a dicho acto.

El poder escuchar de viva voz al autor narrar su cuento siempre tiene algo de mágico y algo de bohemio.

Este año nos ha tocado en suerte, un escritor muy prolijo en concursos y otros certámenes literarios y he aquí, que buscando y rebuscando en el "baul del guguel" ( a que os llama la atención la forma en la que yo vi la famosa palabra escrita en un cuaderno) pues dicho cuentista (aquí coger la acepción más noble de dicho término, por supuesto) es también un bloguero. ¡Qué casualidades nos encontramos en la vida!, aquí que me gusta meter la vista (debería literariamente poner la nariz, pero de mi ordenador no efluyen aromas; aunque cualquier día alguien inventa algún periférico que nos emita fragancias según las páginas que visitemos) y leer cosas de gentes relacionadas con Lena pues me hallo con que nuestro reciente premiado es también un asiduo de lo blogs.

Por supuesto os recomiendo una visita concienzuda, pero con el espíritu de leer sus comentarios, algunos de ellos muy periodísticos, pues no os va a decepcionar.

Y por último, en cuanto podais, leer su cuento galardonado, os va a dejar con una interrogante.

jueves, 16 de abril de 2009

Acercándonos a La Flor



Ya es jueves, la lluvia parece que esta semana se lo ha tomado en serio y hoy tampoco ha faltado a su cita. Y todo esto en ciernes de la fiesta de La Flor; la primera importante del calendario. Un año más los alfareros, cesteros, artesanos, ebanistas.... y toda una cohorte de buhoneros ocupará uno de los barrios preferidos para mis paseos (y que a los que no sois de aquí os recomiendo, eso si hay que hacerlo a pie). En el barrio de La Caleya (que nombre tan nuestro, tan de vecindad, tan de solidaridad de pueblo) estas gentes , que más que de buen vivir son de buscarse la vida aquí y allá, a veces a salto de mata; nos ofrecerán en sus puestecillos humildes (a veces una simple mesa y una tela bastan) viandas que nos retrotraen a los sabores de antaño, a aquellos platos que hacían nuestras abuelas (y que hoy están en vías de extinción por culpa de los burguerkines y los makdonals); también nos demostrarán como eran los oficios de antaño (también prácticamente desaparecidos, ¡ójala esta dichosa crisis haga nacer alguna nueva vocación hacia estas artesanias! (sería de lo poco bueno que podríamos sacar en limpio de estos tiempos de zozobra).

Y como no, poder reencontrarse con los/as amigos/as y poder conversar de las cosas de la vida, que en realidad es la vida de nuestras cosas. Además volver a recuperar el conversar (ahora el mesenller lo copa todo tanto que no nos da tiempo siquiera), recordar cuando dábamos un paseo (¡qué bonito!, lo damos, lo regalamos) o simplemente tomar un culín de sidra mientras se ve pasear la gente.

Pero mientras estamos en esa espera (con ganas eso sí, porque ya hace tiempo que no tenemos tiempo ni espacio de folixa aquí) aquí os doy otras cosas que acaecen en este mundo paralelo de la Red (lo pongo con mayúsculas para que lo diferencieis de la red en la que a veces se cae cuando navegar se convierte en una obsesión).

Y la primera va para los amantes de la fotografía antigua, y como de eso va el tema hoy tengo un blog que os encantará: Maia, es una lenense que en su aportación bloguera nos muestra fotos de la mina, y de los mineros de antaño. Seguro que alguno de ellos pasearía encantado por estos puestecillos que rememoran los mercaos de esas épocas, aquellos marcados por la escasez y ahora a la deriva de la crisis económica global (Abadía la llama crisis de los ninjas, ya os hablaré de él algún día).

Y otras fotos, estas paisajísticas, vienen de la mano de Maninas (valga la redundancia, y no la rebundancia como alguno de mis alumnos ha dicho alguna vez) una especialista en decoración que en sus ratos libres le gusta fotografiar lo bello.